La empatía incluye tanto el “conocimiento” como el “feeling”

El uso exclusivo de un análisis racional, sin tener en cuenta la dimensión empática de la persona, no nos permitiría comprender al otro en su dimensión más humana. La capacidad de construir relaciones basadas en la confianza se debe, en gran parte, al desarrollo de certezas sobre los sentimientos e intenciones de esas personas, y esto es precisamente lo que los expertos denominan la capacidad de la Theory of Mind (TOM). Dicho de otro modo, la Theory of Mind consiste en la capacidad de detectar rápidamente en otra persona lo que verdaderamente le está ocurriendo, y es un sentimiento prerreflexivo. 

Pero es precisamente esta capacidad de adentrarse en el modo de pensar de otra persona y que viene dado por una mezcla de procesos cognitivos, sociales y emocionales lo que puede ser garantizado por la lectura profunda. Wolf llega incluso a la afirmación de que leer tan solo para entretenerse o leer con profundidad, hace que se activen diferentes zonas en el cerebro.

El parentesco anímico

Las neuronas espejo hacen posible que se forme un ámbito de resonancia social entre el protagonista de un hecho real en la vida cotidiana o en una novela y el observador. Aquello que un individuo siente o hace, y que es observado por otra persona, conlleva que se produzca en el observador una activación de su sistema neuronal, pero, de tal modo, que siente la acción como si fuese realizada por él mismo a pesar de no haber sido más que un mero espectador. Así se comprende que se produzca un sentimiento espontáneo, no reflexionado, algo como un parentesco anímico: «Soy como los demás y los otros son como yo». La importancia de este sentimiento, del que podemos gozar gracias a las neuronas espejo, se nota especialmente cuando no sucede. Si cesan las señales de las resonancias, los afectados acaban por cuestionar y dudar de su pertenencia e identidad y, como consecuencia de esto, pueden caer en el vacío.

Aquellas neuronas de nuestro cerebro que además de dirigir una actuación o un sentimiento, activan esa misma acción o ese mismo sentimiento tan solo por leerlo u observarlo en otra persona, se las conoce con el nombre de neuronas espejo (mirror neurons). La resonancia de estas neuronas se activa espontáneamente, sin necesidad de reflexionar sobre su actuación. Las neuronas espejo utilizan el equipamiento neurobiológico del observador para hacerle notar lo que está ocurriendo en otras personas a las que está observando. Constituyen, por tanto, la base neurobiológica para una comprensión espontánea e intuitiva, que está en condiciones no solamente de estimular la imaginación, el pensamiento y los sentimientos del espectador, sino también, bajo ciertas condiciones, de transformar al cuerpo humano.

La amistad virtual no es real

Pero ¿qué ocurre si no se activan las neuronas espejo? ¿qué ocurre si la niña o el niño se limitan a vivir en mundos virtuales inventados por diferentes programas? Los ordenadores ofrecen la ilusión de una multitud de nuevas amistades, pero sin considerar las verdaderas exigencias de la amistad. La lectura profunda de un buen libro nos ayuda a ser más empáticos al introducirnos en diferentes momentos de la vida de una persona. Recuperar la buena lectura nos ayudará a prestar mayor atención a otros, nos ayudará a recuperar valores fundamentales del ser humano.